Ciudad de México, julio cinco del 2026
Ana Georgina:
Yo también fui un debilucho, la verdad estaba harto de que Brutus me golpeara y se llevara a fuerzas a mi amada Oliva sin que yo pudiera hacer nada. Ella gritaba, y yo tirado en el fango, atontado por los golpes, me sentía impotente de no poder salvarla. Hasta que un día llegó Pilón, tú sabes, ese gordo con bigote chistoso que parece no tener oficio ni beneficio. Me extendió una lata apachurrable de espinacas (la verdad creo que el tipo era un viajero del tiempo porque en los cuarenta sólo tenemos latas duras de lámina, imposibles de ser apachurradas y ésta es suave hecha de un material plástico muy maleable). En fin, hay que aprender a recibir regalos sobrenaturales todas las veces que lleguen.
Y así fue, las espinacas me convierten en un tipo poderoso, capaz de tirar de un puñetazo a Brutus, de proteger a mi amada Oliva y a Cocoliso, que hasta ahora me pregunto: ¿de quién es hijo el canijo chamaco? Sigo con la duda.
Bueno, en fin, Ana Georgina, hasta aquí termina mi testimonio para ti. Por favor, escucha los consejos de donde sea, pueden ser regalos de vida, no importa que provengan de un dibujo animado.
Atentamente
Popeye.